La retina es una capa de tejido nervioso ubicada atrás del ojo, encargada de percibir la luz y de enviar las imágenes al cerebro. En el centro de la retina se encuentra la mácula, misma que nos permite enfocar la vista hacia el centro así como leer, conducir y distinguir detalles, por ejemplo, de un rostro a cierta distancia. Las enfermedades que afectan este tejido pueden resultar bastante graves y derivar en la pérdida total o parcial de la visión. Por esta razón, es fundamental que se traten a tiempo.
Entre las principales enfermedades de la retina, se encuentra el desprendimiento de retina. Esto significa que la parte posterior del ojo se despega de su soporte; esta situación requiere intervención quirúrgica urgente, pues de lo contrario las células de la retina pueden morir y causar ceguera. Entre los principales causantes del desprendimiento de retina se encuentran la miopía avanzada, la cirugía de cataratas, los antecedentes familiares, los traumatismos oculares y algunas enfermedades como diabetes o arterioesclerosis. Asimismo, la edad es un factor que debe ser tomado en consideración.
La Degeneración macular es otro mal del ojo relacionado con la edad. Afecta la mácula, la parte del ojo que posibilita ver los pequeños detalles; esta enfermedad afecta la visión central y dificulta actividades como leer, coser o conducir. Debe ser tratada de inmediato para que sus efectos no sean graves.
Por otra parte, los cuerpos flotantes son pequeñas manchas que surgen en el campo de la vista y que flotan en el humor vítreo. Se manifiestan como manchas que entorpecen la visión, así como puntos, círculos, nubes o pequeños insectos, por lo que también se les conoce como “moscas volantes”. El edema macular diabético (EMD) es otra causa importante de pérdida visual, y su principal factor de riesgo es la diabetes.
Si estas enfermedades no se detectan y se tratan pronto, pueden resultar en ceguera total. Tanto niños adultos están en riesgo de padecerlas; sin embargo, son los mayores de 50 años, fumadores, con hipertensión arterial y diabetes, entre otros males, los que tienen más riesgo de padecerlas.