Recientemente, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Guelph, en Canadá, demostró que añadir Ginseng a la dieta puede favorecer la vida sexual.
Según el estudio, esta raíz oriental es, junto con el azafrán, uno de los afrodisíacos naturales más eficaces, incluso más que el chocolate y el vino.
Entre sus mayores ventajas está el hecho de que no produce efectos secundarios negativos, como sí lo hacen algunos medicamentos para tratar la disfunción eréctil, mismos que pueden causar dolores de cabeza, dolor muscular y visión borrosa. Además, estos farmacéuticos químicos no favorecen la libido, por lo que no ayudan a personas que experimentan un deseo sexual bajo.
Los afrodisíacos naturales se han usado durante milenios para incrementar el desempeño sexual de las personas. El Ginseng ha generado fama a través de miles de años gracias a sus inigualables efectos; en la antigua China se consideraba al Ginseng de raíces más perfectas un amuleto sexual de gran valor. Asimismo, era costumbre consumir esta raíz antes de los actos sexuales y también después de ellos para restaurar energías.
La razón por la cual el Ginseng mejora el deseo sexual es que estimula el sistema nervioso central. Con ello incrementa la energía, retrasa el proceso de envejecimiento y permite conservar la potencia sexual con el paso de los años. Además, el Ginseng contiene sustancias orgánicas que estimulan el buen funcionamiento de las glándulas sexuales.
Para llevar una vida sexual plena, se recomienda tomar extracto de Gingseng con regularidad, llevar una buena alimentación y abstenerse del alcohol. No es recomendable tomarlo por las noches, pues puede producir dificultad para conciliar el sueño.