La obesidad se ha convertido en un gran problema en los países desarrollados, donde un gran porcentaje de la población tiene sobrepeso, debido sobre todo a una mala alimentación y a una vida demasiado sedentaria. Son muchísimos los que tratan de rebajar esos kilos de más haciendo ejercicio, o siguiendo la dieta de moda, que al final funciona con más o menos suerte. Pero si no se cambian los hábitos de vida, y después de perder los kilos se vuelve a comer mal y a no hacer ejercicio, está claro que el sobrepeso volverá.
También está el caso de aquellos que lo han intentado todo, pero que no son capaces de adelgazar de ninguna forma. En estos casos “extremos”, la última solución es la reducción del estómago a través de la cirugía, una operación que se lleva realizando desde hace tiempo, pero que conlleva ciertos peligros, como cualquier operación quirúrgica. Sin embargo, gracias a los avances médicos, estas técnicas son cada vez más seguras y menos problemáticas para el paciente, como es el caso del método pose, la última novedad en reducción de peso a través de cirugía.
El método POSE se lleva a cabo a través de una endoscopia, mediante la cual el cirujano introduce un tuvo por la boca del paciente hasta su estómago, y allí forma un pliegue, para reducir su tamaño. De esta manera se consigue que el estómago se llene antes, y el paciente se sacie antes de lo que acostumbra, ayudando así a la pérdida de peso. Por supuesto, este método va acompañado de una dieta especial tanto para antes como para después de la operación, y unas recomendaciones médicas sobre ejercicios a realizar, para maximizar la eficacia del método.
Habrá quien siga dudando mucho a la hora de entrar al quirófano por algo así, y en cierta manera llevan razón, porque como decimos, la operación debe ser la última opción de alguien que quiere perder peso, tras haberlo intentado de todas las formas posibles. Pero si finalmente se decide a pasar por el quirófano para eso, el método POSE es seguramente el mejor y más seguro que hay actualmente en este campo. No deja incisiones ni cicatrices en el abdomen, como los otros métodos, el paciente recibe el alta en apenas dos horas, y en dos días ya puede hacer vida totalmente normal, y los resultados son bastante óptimos, y para siempre.
De todos modos, si está pensando en someterse a una operación de este tipo, lo primero que debe hacer es acudir al médico para que pueda aconsejarle debidamente sobre los pros y contras de la cirugía de reducción de estómago, como profesional cualificado que es, y así pueda tener una opinión mucho más formada antes de decidirse.