Noni: el fruto prodigioso

Esta fruta, cuyo nombre científico es Morinda citrifolia, tiene aproximadamente el mismo tamaño que una papa. Su color amarillo se transforma en blanco al madurar, y se caracteriza por tener un sabor y olor bastante desagradables.

Durante años, el noni ha sido empleado en la medicina tradicional polinesia y del sudeste asiático debido a sus propiedades terapéuticas, que benefician al cuerpo de múltiples maneras.

Algunos de sus beneficios son:

  • Estabiliza el pH, pues neutraliza la acidez. Favorece el funcionamiento del páncreas, hígado, riñones, vejiga y equilibra el sistema reproductor femenino.
  • Regula la presión sanguínea y la temperatura corporal.
  • Es rico en fibra, proteínas, hierro, vitamina C, calcio y zinc.
  • Aumenta las defensas del cuerpo, por lo que ayuda a combatir enfermedades.
  • Tiene efectos antiinflamatorios, antihistamínicos y antibacteriales.
  • Estimula en el cuerpo la producción de serotonina, hormona que mejora el estado de ánimo. Combate de forma natural la depresión, ansiedad, las migrañas y los problemas del sueño.
  • Contiene xeronina, sustancia que repara las células proteínicas.

Si se consume en zumo, la dosis recomendada son dos cucharadas por la mañana en ayunas y dos más a lo largo del día, media hora antes de las comidas.

Para hacer una preparación propia, al comprar la fruta es importante asegurarse de que no se hayan usado pesticidas o químicos durante su cultivo. Se debe consumir madura, y se recomienda batirla en una licuadora junto con agua y otra fruta, como uva, maracuyá o piña.

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