El yoga se ha vuelto muy popular en los últimos tiempos, como un remedio perfecto para combatir el stress y los nervios que día a día nos acechan en esta sociedad con un ritmo de vida tan acelerado. El yoga contrarresta eso y nos hace sentirnos libres, cómodos, tranquilos y relajados, con todos los beneficios que eso conlleva. En el yoga, lo más importante es conseguir la relajación, y será mucho más fácil cuanto más agusto nos sintamos. Es por eso que no debemos conformarnos con realizar cualquier estilo de yoga, sino que debemos buscar el que más nos guste y nos haga sentir cómodos.
Existen muchísimos estilos de yoga, incluso van surgiendo nuevos estilos y escuelas en estos nuevos tiempos. Algunos son más tranquilos y se basan en meditar en absoluta quietud. Otros buscan más el movimiento, y son más atléticos e incluso divertidos. El Hatha Yoga, por ejemplo, es el estilo clásico podríamos decir, el estilo más popular en Occidente. Se trata de hacer diferentes posturas combinadas con meditación, lo que ayudará a despejar nuestra mente y a flexibilizar nuestro cuerpo. Es apto para cualquier persona, y perfecto para iniciarnos en este mundo del yoga.
Pero hay muchos más estilos. Desde el Kundalini, que combina mantras, cantos y meditación con posturas más físicas, hasta el Asthanga, el estilo más exigente fisicamente, ya que prácticamente se hace ejercicio durante toda la sesión. El Amusara Yoga trata de abrir tanto la mente como el corazón, a la vez que se realizan distintas posturas sacadas del Hatha Yoga de forma más vigorizante y física.
En definitiva, son muchas las opciones que tenemos a la hora de practicar yoga. Estos ejercicios de meditación y actividades físicas son todo un universo en si mismo, y debemos aprender cuál es el método con el que nos sentimos más cómodos, para así poder profundizar mejor en todo lo que aprendamos.


